La primera tarea de las ciudades inteligentes: conectarse. ¿Y luego qué?

Generar datos es fácil; tener la tecnología y recursos para analizar y utilizar esa información es lo complicado.

por Jeff Valdes

¿Qué tanto deben los líderes de las ciudades actuales invertir el dinero de impuestos en tecnologías inteligentes?

Para responder esa pregunta, es importante recordar qué fomenta que las ciudades se vuelvan más inteligentes: la capacidad cada vez mayor de utilizar tecnología para mejorar las vidas diarias de sus residentes. Eso se logra al utilizar sensores electrónicos de recolección de datos que recaban información, que puede ser analizada para lograr una administración más eficiente de los bienes y recursos.

Los líderes de las ciudades interesados en aprovechar tecnologías inteligentes para ciudades generalmente se enfocan en resolver desafíos municipales ya existentes y de largo plazo, como pueden ser

  • seguridad
  • congestiones de tránsito
  • infraestructura avejentada
  • cambio climático
  • respuesta y recuperación ante desastres

Un eje impulsor y un cuello de botella

La proliferación de los dispositivos conectados al internet de las cosas (IoT), que pueden recopilar esa información, es al mismo tiempo un eje impulsor y un cuello de botella para ciudades que planean invertir en iniciativas de ciudades inteligentes. Adquirir información generada por sensores y máquinas en el IoT es una cosa; tener la tecnología y recursos para analizarla y utilizarla es algo muy diferente.

“Los estrategas de ciudades inteligentes y proyectistas urbanos necesitan implementar las soluciones para hacer posible la utilización de información recopilada de distintos tipos de dispositivos para la optimización holística de las operaciones de una ciudad”, según dice un colaborador de Gartner en un postde la serie “Smarter with Gartner”. Para ello, algunas ciudades se asocian con compañías de servicios públicos, que tienen extensa experiencia administrando grandes volúmenes de información y realizando análisis predictivo. Otros trabajan con socios tecnológicos que ofrecen expertos similares y, en ciertos casos, con conocimientos más profundos.

Los esfuerzos para mejorar la movilidad con frecuencia son los primeros. Por ejemplo, en San Antonio, hogar de las oficinas centrales de Rackspace, el Departamento de Innovación de la ciudad lanzó la iniciativa SmartSA, que se enfoca en dos iniciativas clave: transporte y acceso mejorado a los servicios de la ciudad. Los proyectos SmartSA incluyen lo siguiente:

  • Aplicaciones con información de la ciudad
  • Wi-Fi gratuito en parques y espacios comunitarios
  • Tecnología para seguridad de peatones y congestionamientos
  • Kioscos digitales comunitarios
  • Cámaras de seguridad
  • Semáforos LED
  • Drones para servicios de emergencia

La ciudad busca activamente métodos creativos de mejorar sus iniciativas de ciudad inteligente sin desfalcar sus arcas. Una manera es hacerlo a través de “zonas de innovación” en las que prueba distintas tecnologías de ciudad inteligente antes de desplegar dichas soluciones en todo su territorio. Otras ciudades colaboran activamente en un esfuerzo por acelerar sus propias iniciativas de ciudad inteligente.

Un punto de entrada común

Los semáforos LED son uno de los puntos de entrada para iniciativas de ciudad inteligente, pues incluyen cierta manera de conectividad. Cuando las ciudades mejoran sus semáforos tradicionales, tienen la oportunidad de crear una WAN, o red de área amplia, en toda la ciudad, lo que les permite recopilar y transmitir información para monitorear y responder a eventos que van desde tránsito hasta calidad del aire, multitudes o ruido.

Gartner proyecta que para 2020 casi 10% de las ciudades inteligentes utilizarán semáforos LED como columna vertebral de una WAN metropolitana mejorada.

Utilizar infraestructura ya existente da a los directores de informática la capacidad de expandir sus posibilidades actualmente, a la vez que sientan las bases para oportunidades futuras. Las ciudades que triunfarán en esta labor deben adoptar una mentalidad gatear, caminar, correr.

Booz Allen Hamilton utiliza Four Degrees of Smartness para definir las distintas etapas del recorrido que las ciudades enfrentan:

  • Conectadas
  • Integradas
  • Personalizadas
  • Predictivas

De estas cuatro etapas, las dos que se enfocan de manera más directa en participación ciudadana y servicios al cliente mejorados son las etapas “conectadas” y “personalizadas”.

Conectado asume que una ciudad tiene la infraestructura subyacente para brindar acceso a petición a través de un sitio web o aplicación y puede actualizarse en tiempo real. En la etapa personalizada, los ciudadanos pueden solicitar y acceder a información específica para sus necesidades y determinar preferencias para el tipo y frecuencia de datos que reciben de acuerdo con esas particularidades.

En el reciente Hype Cycle for Smart City Technologies and Solutions de Gartner, los analistas descubrieron que la iluminación inteligente va a la cabeza, gracias a costos relativamente bajos y ahorros de energía acoplados con la facilidad de implementación. Sin embargo, la mayoría de la tecnología de ciudades inteligentes verdaderamente centrada en ciudadanos aún está por venir; Gartner calcula que eso ocurrirá en algún momento de los próximos cinco a 10 años, y mucho de ese crecimiento será un resultado directo de tecnologías que apenas están surgiendo.

El Smart City Hype Cycle de Gartner

 

Con eso en mente, es importante moderar las expectativas. Los ejecutivos de las ciudades aún deben evaluar los costos y beneficios de nuevas iniciativas, así como el apetito de sus ciudades para enfrentar tecnologías de punta en lugar de ver qué funciona en otros distritos.

El Smart Cities Council intenta hacer más fáciles esas decisiones. Una red de compañías de tecnología, en conjunto con las mejores universidades, laboratorios y organismos de estandarización, el Smart City Council ofrece guías, casos de estudio y marcos de referencia de políticas para iniciativas de ciudades inteligentes. En julio, el consejo lanzó lo que llamaron “Smart Cities Project Activator”, que busca mejorar la colaboración ciudad con ciudad en tiempo real y reducir el retraso típico entre concepto y ejecución.

Actualmente, gran parte de la tecnología que habilita las ciudades inteligentes sin duda está más allá de la fase conceptual, pero todavía no está ni remotamente cerca de la adopción generalizada. Algunas ciudades avanzan agresivamente para construir la infraestructura básica necesaria mientras que otras han adoptado una postura más conservadora.

Si usted es un líder de ciudad que evalúa los costos y beneficios de adoptar tecnologías de ciudad inteligente, considere asociarse con Rackspace.

Ofrecemos un equipo de expertos sin sesgos en un amplio rango de tecnologías de vanguardia en nube e infraestructura, todo sobre un marco de referencia listo para satisfacer estándares y normas, y respaldado por operaciones administradas regulares, monitoreo continuo, servicios de seguridad, documentación regulatoria viva y asistencia en auditorías.

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